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Estudio Bíblico No. 17.- La moralidad sexual del cristiano

“¿No sabéis que los injustos no heredaran el reino de Dios?. No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones...y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados...en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios...¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?

1 Corintios 6:9, 11 y 19.

¿Es posible vivir una vida sexual conforme a los mandamientos bíblicos en la actualidad?

 

La Palabra de Dios tiene vigencia eterna y es aplicable para todo tiempo.

El mundo impío y pecador manifiesta en las sociedades modernas valores que contradicen muchas veces los mandamientos estipulados por el Señor en su Palabra.

Se cumple lo anunciado por el profeta en el Antiguo Testamento. En estos días postreros, vísperas a la Segunda Venida del Señor Jesucristo, con frecuencia se constata que los hombres corruptos de entendimiento a lo bueno llaman malo y a lo malo bueno.

En Isaías 5:20 dice: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo malo bueno; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!

Las Escrituras nos advierten que el mundo entero se encuentra bajo el maligno (1Juan 5:19). Por tanto, discernimos que el que imprime e inspira en sus seguidores valores contrarios a la Biblia, no es otro que el enemigo mortal de las almas: Satanás y sus demonios (2 Corintios 4:4).

Nuestro amado Dios, en Jesucristo nuestro Señor, espera que su pueblo se mantenga apartado de tales prácticas impías y de testimonio de santidad frente a un mundo impío que se pierde.

En Filipenses 2:15 dice: “...para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios, sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis, como luminares en el mundo”.

 

¿Las normas morales en la Biblia se deben aplicar literalmente o de acuerdo al avance de la sociedad moderna?

 

Entre las mentiras que provienen del padre de mentira (Juan 8:44) y que con mucha frecuencia se aceptan y practican en nuestra sociedad contemporánea, tenemos:

Se dice: “...Las normas bíblicas están anticuadas hay que modernizarlas”...

Sin embargo la Biblia enseña:

En 1 Juan 2:17 dice: “Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.

 

Se dice: “...Dios es tan bueno que no juzga a nadie, sino que nos ama y entiende...” O “...A Dios no le importa lo que yo haga...”

Sin embargo la Biblia enseña:

En 1 Pedro 1:13-20 dice: “...como hijos obedientes no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia...y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación...”.

 

Se dice: “...Cualquier actividad sexual está en orden siempre y cuando se haga con amor...” ; “...Las experiencias sexuales antes del matrimonio ayudará a la pareja para cuando se casen...”; “...Dios no se opone a otras formas de relación sexual como el homosexualismo o lesbianismo porque ama a todos y no los juzga. El sexo abarca muchas formas de relaciones y es malo solo cuando es promiscuo...”

 

Sin embargo la Biblia enseña claramente:

En 1 Tesalonicenses 4:1-8 dice: “1Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. 2Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos por el Señor Jesús; 3pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; 4que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; 5no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios; 6que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado. 7Pues no nos ha llamado Dios a inmundicia, sino a santificación. 8Así que, el que desecha esto, no desecha a hombre, sino a Dios, que también nos dio su Espíritu Santo”.

 

Es notable encontrar como la sociedad moderna entiende el amor. Trágicamente a nombre de un amor mal entendido se permiten relaciones inmorales de todo tipo: relaciones sexuales fuera o antes del matrimonio, homosexualismo, lesbianismo, etc.

Como una señal previa de los últimos días antes de la Segunda Venida del Señor, encontramos que en muchos países se están legalizando la unión de parejas entre homosexuales y lesbianas. Esto no es más que el cumplimiento profético de lo que ya nuestro Señor Jesucristo profetizó que serían los últimos días ante de Su venida.

En Lucas 17:28-30 dice: "Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste".

 

Sabemos por la palabra de Dios, que el matrimonio u hogar cristiano el Señor lo instauró santo. El homosexualismo y lesbianismo están condenados por la Biblia.

Las personas que manifiestan estas inclinaciones son vidas que han sido contaminadas por demonios sodomitas, los que las mantienen esclavizadas a esta nefasta depravación. En su misericordia el Señor Todopoderoso tiene el poder de hacer que estas vidas puedan ser libres, si se arrepienten y vienen al conocimiento de la verdad en Cristo Jesús. La sangre de Cristo es lo único que puede hacer que estas personas sean libres de su terrible extravío y de los demonios sodomitas que los mantienen cautivos. El juicio divino cayó sobre Sodoma y Gomorra (Génesis 19) y las ciudades Adma y Zeboim (Deuteronomio 29:23), precisamente por practicar la sodomía.

El Señor mandó a su siervo Moisés que registrara en la Ley, mandamientos que condenaban en forma clara este tipo de relaciones (Deuteronomio 23:17-18). Esto para prevenir que en el pueblo del Señor, Israel, se empezara a manifestar estas prácticas que eran muy comunes a los pueblos paganos vecinos a ellos.

Siglos más tarde el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu Santo relaciona estas prácticas perversas a las consecuencias de la inmoralidad sexual y la perversión del hombre.

En Romanos 1:26-28 dice: "...por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen...".

 

Las Escrituras enseñan que el amor no es como el mundo lo entiende sino como el Señor lo enseña en su amada Palabra. El amor santo, puro y perfecto lo encontramos en ese maravilloso pasaje bíblico revelado por el Espíritu al apóstol Pablo

En  1 Corintios 13:4-7 dice: “4El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.

Aplicando a la moralidad sexual del cristiano dice: “...el amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad...” ( vs.6 - Biblia NVI-99.

 

¿Dios ha dado la actividad sexual al hombre y a la mujer solo para motivos de reproducción dentro del matrimonio? ¿Es malo el sexo delante de Dios?

 

Es un grave error el pensar que la actividad sexual que Señor ha concedido al hombre y la mujer es únicamente para efectos reproductivos o de mantenimiento de la especie humana.

De igual forma es erróneo pensar que el sexo es algo malo en sí mismo delante de Dios.

Las Escrituras enseñan que todo lo que Dios hizo es bueno (Génesis 1:31).

Nuestro amado Dios en su sabiduría diseñó el sexo para ser una hermosa parte de la relación matrimonial (1 Tesalonicenses 4:4).

En 1 Corintios 7:2-5 dice: “...el marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido...no os neguéis el uno al otro...y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”.

 

El precioso regalo que Dios da a la pareja de esposos que es el gozo sexual, debe ser mantenido y cuidado dentro del matrimonio. El Señor aprueba y bendice las relaciones sexuales únicamente dentro del matrimonio.

En Hebreos 13:4 dice: “Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometan inmoralidades sexuales”.  (Biblia NVI-99).

 

¿Existen términos bíblicos para describir la inmoralidad sexual ?

 

Las Escrituras describen la inmoralidad sexual a través de algunos términos bíblicos como:

-Fornicación: Palabra que deriva del griego “porneia”. Comprende amplia variedad de actividades sexuales antes o fuera del matrimonio. No se limita a actos sexuales consumados, sino que comprende toda actividad de estímulo sexual fuera de la relación matrimonial. Ej.: acariciar las partes íntimas del cuerpo o ver la desnudez de la otra persona. Por tanto esto incluye a la tan difundida pornografía que es el complacerse en la observación de sexo explícito. (A través de películas y el INTERNET).

El Señor mandó a Moisés que se registrara en detalle estas transgresiones a la Ley de Dios en el Antiguo Testamento (Levítico 18:6-30).

En 1 Corintios 6:18 dice: “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica contra su propio cuerpo peca”.

 

-Lascivia: Palabra que deriva del griego “aselgeia”. Se relaciona con el descuido y falta de dominio propio en lo sexual para mantener una conducta santa. Inclinación a la complacencia en las pasiones inmorales o a su estímulo.

En Efesios 4:17-19 dice: “...ajenos de la vida de Dios...los cuales después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para luego cometer con avidez toda clase de impureza”.

 

-Lujuria: Palabra que deriva del griego “epithumia”. Implica tener un deseo inmoral que se satisfaría si se tuviera la oportunidad.

En Efesios 4:22 “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que esta viciado conforme a los deseos engañosos”.

 

-Seducción o engaño: Implica el aprovecharse de otra persona con engaños. Ofreciendo dinero u otras ventajas materiales. Privar a otra persona de la pureza moral que el Señor desea para ella a fin de satisfacer sus deseos egoístas. Provocar un perjuicio a otra persona.

En 1 Tesalonicenses 4:6 dice: “Que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya hemos dicho y testificado”.

 

¿Hoy en día es posible vencer a las tentaciones sexuales y vivir una vida conforme a la voluntad del Señor?

 

Para tener éxito en la lucha contra las tentaciones sexuales tenemos que cooperar activamente con el Espíritu Santo de Dios. No podemos adoptar una posición pasiva.

Es muy importante que el cristiano reconozca su desesperada necesidad de Cristo y en el poder del Espíritu Santo hacer frente a las asechanzas de Satanás y sus demonios que utilizan las tentaciones sexuales.

Nuestro amado Señor Jesús ya lo enseñaba así, en los días de su ministerio de salvación en la tierra.

En Juan 15:5 dice: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer”.

Definitivamente es necesario recordar que la solución a los problemas del hombre que derivan de su naturaleza caída que lo inclina al pecado no está en “mejorar la carne” o “hacerle remiendos”. Esto es lo que el mundo secular enseña a través de innumerables métodos y textos de consulta, como: terapias de auto estima, de autorrealización, pensamientos positivos, meditación trascendental, métodos de relajamiento, etc., etc.

Las Escrituras enseñan que el problema del hombre está en su corazón (Mateo 15:19).

La carne pecaminosa no se la arregla o mejora. A la carne hay que darle muerte de cruz. Esto es lo que enseñó el Señor Jesús y por ello murió en la cruz del Calvario (Mateo 16:24-25 Romanos 6:11 y Colosenses 3:5).

El apóstol Pablo entendió esta preciosa verdad e inspirado por el Espíritu Santo escribió así a los gálatas.

En Gálatas 2:20 dice: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.

Por tanto, el cristiano que busca batallar contra tentaciones sexuales deberá:

-Pedir y confiar por fe en la ayuda divina no confiando en su propia habilidad;

-Desarrollar una relación diaria e íntima con Jesús y a través del E. Santo, El producirá santidad en el creyente.

-Rechazar, reprender y echar fuera todo espíritu inmundo en el nombre de Jesús, antes y durante el momento que quiera inducir a la inmoralidad, reconociendo la autoridad dada por el Señor. La voluntad del Señor para todos sus hijos es la santidad. Para ello hacer guerra espiritual en el nombre de Jesús e invocando su preciosa sangre.

-Meditar y llenarse diariamente de la Palabra de Dios en oración; y de esta manera llenar la mente con los pensamientos de Dios. La Palabra de Dios santifica (Juan 17:17).

 

“... VESTIOS DEL SEÑOR JESUCRISTO, Y NO PROVEAIS PARA LOS DESEOS DE LA CARNE”                                                      Romanos 13:14.

 

 

Comentarios  

 
0 #1 Jose Torres 22-08-2012 09:56
Que buena exposicion de este tema que tanto daño ha hecho a las iglesias modernas que permiten muchas cosas contraias a lo que la Biblia enseña.
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